miércoles, 24 de agosto de 2016

Sobre las críticas.

Hoy me pasó algo asombroso, debo contarles, me saludan en la calle:
- Hola!
¿Cómo estás?
Estaba pensando en ti estos días, tanto que te opinamos en contra de la lactancia, del colecho, a medida que pasaba el tiempo te decíamos que debías pegarle para que hiciera caso, que "despegaras" a tu bebé de ti cuando apenas tenía un año y mira, ha pasado el tiempo y se ve que ha crecido feliz, se ve una persona que crece emocionalmente sana y estable, menos mal no nos hiciste caso, seguiste con la lactancia, con el colecho y jamás le pegaste, le respetaste su tiempo de crecer...
Y yo:
Oh, oh.... (pero no me dejaba terminar)
- Ya va, debo terminar, debo pedirte disculpas, estamos todos tan desinformados y a las madres que responsablemente luchan cada día para dar lo mejor de si a sus hijos, se les critica tanto, deberíamos leer más sobre lactancia, crianza y colecho antes de hostigar tanto, de verdad lo siento, ¿me disculpas?
Jamás gente, nunca nadie en la vida, jajajajajaja!

Sí, dicen que se le ve feliz, que es muy sana, y otras alabanzas, pero porque tuvimos suerte, jajajaja!!!!! (Aprendamos a llevar la vida con Humor y Amor)
Janeth Ivimas.
Orgullosa Madre de una niña de 8 años en este momento. 

jueves, 21 de julio de 2016

Quedarse en casa o salir al mundo.

Cuando las mujeres deciden dejar de trabajar fuera de casa son muchas cosas que dejan atrás, siempre lo hacen pensando en dar lo mejor de si a su cría.
Pasan los años y quizá el sostén económico sea de su pareja u otras personas, es un arma de doble filo, probablemente nadie agradezca jamás lo que se hace en estos años y lo dejado atrás:
La independencia económica, el moverte fuera de casa con total libertad financiera. Nadie se dará cuenta el hermoso ser humano que criaste y educaste esos años.
Quizá pases a ser una carga y un día te lo saquen en cara y duela como una olla de agua caliente.
Quizá nadie valore tu papel y por el contrario minimicen los años de crianza.
Ya no hay teta que dar ni crías que llevar casi 24 horas en brazos aunque aún hay mucho trabajo por hacer, ningún niño es totalmente autónomo.
Nunca dejes de tener tu lugar en el mundo, por pequeñito que sea debes tener un lugarcito al cual asirte y donde respirar cuando sea necesario y el día que tus hijos estén preparados, puedas salir sin ellos de nuevo al mundo sin asfixias económicas, sin culpas y con tu cabeza en alto.
Si decides trabajar fuera de casa, lo haces sin culpas y dando siempre lo mejor de ti a tu hijo el tiempo que compartan juntos.

Una madre que prefiere mantener el anonimato.

miércoles, 20 de julio de 2016

No es sano apurar la infancia.

No es sano pedir a los niños/as que se "despeguen" de sus padres cuando aún no están listos.
No es sano comparar con el primo, con el vecino o con los hijos que tuvo y "allí están"...
No es sano medir los logros de los niños/as para inflar nuestro ego.
No es sano querer meter a los niños/as en el mismo saco y pedirles cosas para lo que aún no están listos.
No es sano imponerles reglas y etiquetas que terminarán aprendiendo con el ejemplo de sus mayores.
No es sano que asuman desde su más tierna infancia que para ganar en algo deben llevarse a quien sea por delante.
No es sano pedirles que no se ensucien porque la infancia es disfrute.
No es sano exigirles en lugar de dejarles disfrutar su infancia.
No es sano pedirles que hablen con la verdad si nosotros mentimos.
No es sano decirles que si se caen les pegas.
No es sano que aprendan a no molestarte porque aprenden a no pedir ayuda.
No es sano pedirles que callen porque ellos/as son parte de la familia y deben tener voz y voto.
No es sano que les humillemos y maltratemos en lugar de darles amor, ternura y paciencia.
No es sano que le regañes porque responde igual que tú.
Un día sin darte cuenta, tus hijos/as estarán dando al mundo, a ti y a ellos mismos todo lo que le diste en la infancia, por eso no es sano que al crecer les exijas un amor que no diste.
No es sano exigir amor, el amor se da y regresa siempre multiplicado.
Janeth Ivimas.

lunes, 27 de junio de 2016

La buena educación comienza en casa.

Pasa debajo del torniquete….
Todos los Padres y Madres del mundo deseamos los mejor para nuestros hijos, eso es indiscutible, pero muchas veces erramos sin querer o sin saber.
Veo como los adultos responsables directamente de la formación (o deformación) de los valores en los niños no dan el buen ejemplo para que los pequeños tengan referentes y copiar sanas conductas y proceder en la vida de manera correcta lo más posible, el aprender actuar de buena fe seas visto (o vigilado) o no.
Los niños son esponjas que absorben todo, eso lo decimos siempre los adultos pero igual a veces incurrimos en errores sin saber que los pequeños nos copian e imitan a lo largo de todo el día y por lo tanto cualquier oportunidad es una ocasión para educar o mal-educar porque todo aquello que ellos ven en los adultos lo toman como bueno e incluso digno de imitar.
Si dictamos unas pautas y obramos de manera diferente, los niños igual van imitar nuestros comportamientos y manera de proceder en la vida diaria.
El Sistema de Transporte del Metro de Caracas es una “oportunidad” para ver como los adultos somos tan contrario a lo que predicamos, queremos hijos que sean leales y no roben pero cuando llegan con niños de más de 4 años (los menores de 4 años ya sabemos que no pagan transporte) y los pequeños piden su ticket para pasar, se escucha un rotundo:

Pasa debajo del torniquete….
Con variantes como “Pasa debajo del torniquete que NADIE te está viendo”, muchas veces con “empunjocitos” para acelerar el paso….
Y así , con ese ejemplo, como podemos esperar que nuestros niños aprendan “buenas costumbres”, esas que tanto nos empeñamos en decirles que deben tener pero muchas veces nosotros mismos no podemos actuar de buena fe y haciendo lo correcto, en este caso darle un ticket cuyo costo es de Bsf 4 que con ese monto no se compra nada en este momento.

Seamos sabios, eduquemos con buenos ejemplos, el país lo necesita, el mundo le necesita, tu hijo lo necesita, la buena educación comienza en casa.
Janeth Ivimas

lunes, 23 de mayo de 2016

La crianza y comportamiento infantil.

Retar/regañar a los niños para que entiendan lo que queremos que entiendan no es la vía, debemos tener claro que  criar con apego/colecho/teta no es para tener niños que nunca hagan berrinches o lloren.
Si los niños tienen comportamientos indeseados para nosotros, primero debemos intentar buscar la posible causa (si hay cambios en la rutina, en el hogar, si estamos tensos en la familia, si ellos están cansados o aburridos, etc....), los niños hacen suyas las emociones de los adultos y al no saber cómo gestionarlas lloran, gritan, se enojan , etc. Y si no hay "posibles" causas para esos comportamientos, debemos entender que así como los adultos tenemos "días malos" ellos, los niños pueden y tienen derecho a tener "días malos".
Pasa que tenemos la falsa creencia que criar de una u otra forma nos dará niños bien portados y la clave radica en saber acompañarles cuando tienen malos momentos, ¿cómo? nos podemos a su altura, explicamos porque no se puede hacer tal o cual cosa, levantamos en brazos, sin agredirlos ni física ni verbalmente, de cómo gestionemos sus emociones y comportamientos cuando están pequeños, de esa manera les damos el buen ejemplo para resolver conflictos a medida que vayan creciendo y madurando.

Janeth Ivimas.

martes, 17 de mayo de 2016

No esperes volver a ser la misma mujer, luego de ser madre...



Puede que te mires al espejo y no te "re-conozcas",
Puede que no sientas tu cuerpo igual de ágil que antes,
Puede que la gente diga que no pareces la misma,
Puede que te sientas enloquecer y quieras ser la misma que eras, 
...pero no lo serás.
No serás la misma, serás una mujer renacida a la vida,
¡Gestaste un ser!
Llegado el momento, sabrás quién es esa nueva mujer,
Sólo sumérgete en las profundas aguas de la maternidad,
No temas ahogarte, aprenderás a nadar en ellas.
Tu cuerpo sigue siendo bello, ágil y más potente
Aunque no cumpla los cánones establecidos por la moda y aquello que nos venden 
y que termina siendo sólo ilusión.
No eres la misma,
Pero no hagas caso a la gente, 
escucha a tu bebé... y a ti misma.
No vas a enloquecer, 
estás más lúcida, cuerda y espectacular que nunca
No serás la misma, serás mejor
Y sabrás de una fuerza interior, 
hasta ahora desconocida por ti...


Por Janeth Ivimas, Doula

jueves, 12 de mayo de 2016

Qué decir a las madres....

Si nos dijeran: 
Que los bebés y niños pequeños pasan por etapas, que ya regularán sus horas de dormir y para ello nos dijeran: tranquila, quédate en cama y duerme mientras lo haga el bebé, duerme a su lado, ya se regulará y empezará a dormir mejor, mientras tanto deja que te ayudo con los pendientes domésticos en casa.
Si nos dijeran
Que bello se ve tu bebé enganchadito a su teta, es lo normal, de a poco regulará las tomas, mientras tanto te necesita mucho, la lactancia materna no es sólo alimentación, es calor y olor de mamá, quédate con él, dale la teta allí sentadita yo te ayudo con lo que tengas que hacer, te plancho esta ropa? te ayudo a limpiar la casa?
Si nos dijeran: 
Toma a tu bebé, no quiere que lo levante yo, es lo normal, está muy pequeño y por ahora sólo necesita tus brazos, ya tendremos tiempo de jugar y compartir.
Si nos dijeran: 
Tranquila, si no te quieres cambiar la pijama no pasa nada, los primeros meses agotan mucho, si te sientes cómoda así no pasa nada. Quieres que te peine el cabello? Eso relaja.
Si nos dijeran: 
Empezó con las rabietas? Tranquila, es su manera de afianzar su yo y personalidad, sólo tienes que tenerle paciencia, darle abrazos si los quiere, háblale suave al oído, cántale su nana favorita, los niños pequeños no saben regular sus emociones, pero de como gestionemos los conflictos ellos más adelante resolverán sus problemas.
Si nos dijeran esto o algo parecido la maternidad seria más fluida y de a poco cada madre, cada padre y familia encontraran la manera en el mundo de criar a sus hijos de manera respetuosa, no sentiríamos encima de nosotras presiones innecesarias, sabríamos de antemano y con el apoyo del entorno que todo niño sano llega al sitio donde debe llegar (control de esfínteres, caminar, hablar, dejar la lactancia, etc) a su tiempo y hora, no a la hora que a los adultos se les haga cómodo.
A tí, que te dijeron?
Montse Paniagua agrega: Si nos dijeran: "no vengas a trabajar aún, tu bebé es pequeñito, tómate unos meses más..."